¿Qué problemas de salud son comunes en la tiroides?

La tiroides es una glándula endocrina, situada en el cuello, debajo del cartílago cricoides, con forma de mariposa, con dos lóbulos unidos por una zona central que se llama istmo. Estos lóbulos miden aproximadamente 55 mm de diámetro longitudinal y unos 15 mm de grosor.
Su función es regular el metabolismo del cuerpo y la sensibilidad del organismo hacia otras hormonas.

Concretamente participa en la producción de las hormonas tryyodotironina (T3) y tetrayodotironina (tiroxina o T4). Estas hormonas son las encargadas de regular el metabolismo corporal.

Producción de las hormonas tiroideas

La producción y almacenamiento de hormonas se lleva a cabo en los folículos, donde se encuentra un material denominado coloide, compuesto fundamentalmente por la tiro globulina producida por las células epiteliales que limitan cada folículo.

El elemento fundamental y necesario para la formación de las hormonas tiroideas es el yodo (I), que ingresa en el organismo a través de la dieta en forma de yoduros y que, una vez dentro, son oxidados por la peroxidasa, y luego fijados al aminoácido tirosina de la tiroglobulina (a este proceso se le denomina organificación).

Cuando la glándula recibe el estímulo para secretar sus hormonas, capta el coloide y lo hidroliza para liberar T3 y T4 al plasma. Una vez allí, el transporte de estos productos en sangre depende de proteínas transportadoras (globulina fijadora de tiroxina o TBG).

La mayor parte (99%) de la T4 y T3 que circulan en sangre lo hacen en su forma ligada (inactiva) y solo una pequeña parte en su forma libre (activa).

Absorción del yodo

El yodo (I) se encuentra fundamentalmente en el agua y en el aire del mar, algas marinas, pescados y algunos vegetales. La cantidad de yodo que necesita el organismo es de 80 a 200 micro gramos diarios, la cantidad que normalmente se ingiere en la dieta.

En las regiones costeras y en zonas con una alimentación variada la cantidad de yodo que recibe el organismo con la alimentación supera las necesidades diarias.

En cambio, en zonas montañosas y del interior la cantidad de yodo es menos y puede haber problemas para la síntesis de hormonas tiroideas. Solución: utilizar sal yodada y cuidar la alimentación.

El yodo se toma como yoduro y en el intestino se reduce a yodo iónico y el organismo lo absorbe. Una vez que es atrapado por la tiroides se incorpora rápidamente al aminoácido tirosina por un proceso de oxidación.

La unión del yodo a la tirosina requiere la presencia de un factor llamado tiroperoxidasa (TPO). Sin él, el yodo inorgánico no puede convertirse en yodo organificado y es por tanto inútil. Como veremos al hablar de las tiroiditis inmunitarias, pueden producirse anticuerpos anti-TPO que impiden a la tiroides captar el yodo.

El acoplamiento de una o dos moléculas de yodo a la tirosina produce monoyodotirosina (T1) o diyodotirosina (T2). La unión de dos moléculas de T2, dará origen a la tiroxina (T4) con cuatro átomos de yodo, y la unión de una molécula de T1 y otra de T2, formará la triyodotironina (T3).

Estos elementos se combinan y se conjugan en un producto más complejo: la tiroglobulina (TGB). Esta es el almacén de hormonas tiroideas en la tiroides y a partir de ella, por hidrólisis, se forman la T4 y T3 que pasan a sangre.

Es importante saber que el proceso de absorción del yodo se inhibe por los tiocianatos y percloratos. Estas sustancias se encuentran en distintos alimentos como: cebolla, maíz, col, coliflor, brócoli, nabo o rábanos.

En resumen, a partir de la T1 y T2 se forman la T4 y T3 que se almacenan en la tiroides como tiroglobulina, que según las necesidades se fracciona, por hidrólisis, liberándose T4 y T3. Estas circulan en santo como T4 y T3 unidas a una proteína y solo en una pequeña parte como T4-Libre y T3-Libre.

Regulación de las hormonas tiroideas

La regulación de la función tiroidea está mediada por la hormona estimulante de la tiroides (TSH) secretada por la adenohipófisis en respuesta a la hormona liberadora de tirotropina (TRH), secretada por el hipotálamo.

La capacidad de respuesta de hipófesis a la TRH está bajo un control de retroalimentación negativa de la T4 y T3: un exceso de hormonas circulantes disminuye la respuesta de las células tirotropas de la TRH y un deficit de esas hormonas, aumenta su respuesta.

¿Qué problemas de salud son comunes en la tiroides?

a) Hipertiroidismo

Es la situación en la que se produce una cantidad excesiva de hormonas tiroideas, generalmente debido a que la glándula funciona más de lo normal, en cuyo caso el nivel de TSH en sangre está muy bajo y el metabolismo se eleva hasta un 80% por encima de lo normal.

b) Hipotiroidismo

En este caso se produce una cantidad insuficiente de hormonas tiroideas circulantes, esto es debido a una glándula tiroides que funciona por debajo de lo normal. Este es el problema más frecuente de la tiroides, afectando a 3-5% de la población mundial. Aunque en lugares con deficit de yodo en la dieta hablaríamos de un 5-15% de la población.

La causa más frecuente de hipotiroidismo, sobre todo en los países desarrollados, es un inflamación autoinmune de la glándula tiroides, denominada tiroiditis linfocítica crónica o tiroiditis de Hashimoto. Este problema es 5-10 veces más frecuente en mujeres, y se caracteriza por niveles muy altos de anticuerpos antitiroideos (como también puede ocurrir en la enfermedad de Graves).

Existen otras tiroiditis, que pueden aparecer después del embarazo o de una enfermedad vírica, y que llevan a estados transitorios de hipotiroidismo.

Tipos de hipotiroidismo

  • Hipotiroidismo primario: En este caso la glándula tiroides está afectada y no puede producir las hormonas tiroideas.
  • Hipotiroidismo secundario: La tiroides funciona correctamente, sin embargo, la hipótesis no secreta la TSH (hormona estimulante de la tiroides), y la glándula no produce las hormonas tiroideas.
  • Hipotiroidismo terciario: El hipotálamo no produce la hormona liberadora de tirotropina (TRH), haciendo que todo el conjunto se vea afectado, ya que sin esta hormona, la hipótesis no puede secretar TSH (hormona reguladora del nivel de hormonas) y la tiroides tampoco puede secretar las hormonas tiroideas.
  • Hipotiroidismo subclínico: Es una fase previa al hipotiroidismo, en el que los síntomas no están presentes. Incluso los niveles de las hormonas son correctos, aunque el de la TSH está elevado.
  • Tiroiditis de Hashimoto: Se trata de una problema de salud autoinmune en el que los anticuerpos tiroideos (anti-TPO y anti-tiroglobulina) están muy elevados.

En próximos posts seguiremos hablando de la salud de la tiroides, veremos algunas claves del abordaje naturopático y explicaré cómo podemos mejorar el funcionamiento de esta glándula de forma natural.

Para más información, consulte al profesional Naturópata Colegiado.

¿Por qué depurar tu organismo en primavera?

La primavera es la mejor época del año para hacer una buena depuración o detoxificación de nuestro organismo. Tras los excesos navideños que aunque parecen lejanos siguen muy presentes en nuestro cuerpo, es necesario volver a llevar una vida equilibrada en cuanto a alimentación, deporte y demás hábitos saludables que queramos incluir en nuestro día a día.

¿En qué consiste el detox primaveral?

Depurar el organismo consiste en activar los mecanismos naturales de limpieza que tiene nuestro cuerpo con el objetivo de eliminar las sustancias de desecho o toxinas. Dicho proceso se realiza a través de órganos como el hígado, riñones, instestino y piel.

Recordamos que el hígado es el encargado de metabolizar y distribuir los nutrientes, y los riñones, el intestino y la piel son los responsables de eliminar los desechos que se producen en dicha metabolización.

Artículo publicado en la Revista NOEmeLIA. Para ampliar la información y leer el artículo completo haz click aquí.

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